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jueves, 17 de enero de 2019

Entrevista: Elana Dykewomon, activista, escritora y profesora lesbiana

Elana Dykewomon es una activista, escritora, editora y profesora lesbiana judía estadounidense. Es autora, entre otras obras, de la novela Beyond the Pale (narrativa lesbiana varias veces premiada); así como de numerosas obras en prosa, poesía y ensayo. Se dedica, en sus propias palabras, a cambiar el mundo palabra por palabra. Aquí va la entrevista (y aquí la entrevista, también en inglés).


·Eres una activista, editora y escritora lesbiana, judía. Para muchas personas, esta elección de palabras, estas palabras hilvanadas no tienen sentido en absoluto o les parecen una contradicción, una imposibilidad. Pero no lo son ¿cómo influye el hecho de que seas judía en tu vivencia como lesbiana, y viceversa? ¿Cómo llegaste a denominarte a ti misma así; a reconciliarte contigo misma siendo ambas?

Soy judía secular, atea y espiritual, así que no tuve que pasarlo mal con las escrituras religiosas una vez me convertí en adulta (aunque mi familia de nacimiento era algo practicante en cuanto a la religión, en el sentido de deberías-saber-quiénes-son-los-tuyos del post-Holocausto). Quizás sea un poco más complicado; yo sabía que era lesbiana cuando era niña, y tenía una profunda sensación de ser una forastera entre los forasteros. Los movimientos de las mujeres y de las lesbianas me salvaron la vida. Muchas lesbianas judías se convirtieron en activistas entonces. Yo descubrí, cuando estaba escribiendo mi novela, Beyond the Pale, que las mujeres judías han sido activistas en Estados Unidos desde que estamos aquí, sobre todo en la Etapa Progresista (1890-1920). Ser judía permea mi sentido del humor, mi noción de ser diferente; no precisamente al contrario que ser lesbiana, en muchos sentidos. He escrito tanto novelas como ensayos sobre esto, y editaré una nueva antología de escritos de feministas judías como número de Sinister Wisdom, con Judith Katz, en 2019.

·Últimamente he estado leyendo sobre teología feminista; me resultó un shock tan grande descubrir que había una teología más allá de las palabras y la violencia de los hombres religiosos y de sus instituciones. ¿Qué papel crees que la teología feminista, y sobre todo la teología feminista judía, juega en nuestra comprensión de nosotras mismas como mujeres espirituales y aun así rebeldes? ¿Y cuáles son los principales retos por afrontar para las feministas espirituales y religiosas hoy en día?

Conozco a algunas feministas judías religiosas, muchas de las cuales sitúan su sentido de la espiritualidad alrededor de la presencia de mujeres, tanto dentro como fuera de las escrituras. Algunas de mis amigas creen en los textos sagrados del judaísmo, y han trabajado re-interpretando y expandiéndolos tanto como inclusivos de, como en forma de celebración de las mujeres. La poesía siempre ha sido mi faro en lo que respecta a nutrirme y encontrar un sendero espiritual; y los antiguos textos están llenos de poesía, así como de la violencia y misoginia que hemos experimentado. Los retos que las mujeres afrontamos en las instituciones religiosas son mayormente políticos, creo yo, como lo son nuestros retos en todas partes dentro de organizaciones jerárquicas. Si yo fuera la encargada de elegir “el” texto religioso, elegiría la poesía y los comentarios de lesbianas como Irena Klepfisz, Audre Lorde, Chrystos, Gloria Anzaldúa.

·Como lesbiana, muy a menudo siento que el activismo LGBTI mayoritario se centra principalmente en las experiencias masculinas de la violencia, del prejuicio y de la opresión. Hoy en día hay un mayor enfoque de las identidades y la Historia de las mujeres lesbianas, bi, trans e intersex; pero aun así siento que nunca se cubren nuestras necesidades cuando se trata de la necesidad de praxis y políticas verdaderamente transversales y centradas en las mujeres. ¿Cómo te sientes acerca de esto? ¿Cuál es tu visión en lo que respecta a la reunión de las personas LGBTI para subvertir el patriarcado y organizarnos contra su violencia, al mismo tiempo que se aboga por un separatismo lesbiano parcial e incluso total?

Esta es otra respuesta de longitud de libro. Mi propio deseo e inteligencia es bastante simple: quiero centrarme en las mujeres y en las lesbianas porque creo que nos merecemos la completa atención de cada una de cada una y de la otra. Ha sido sólo a lo largo de mi vida que la palabra “lesbiana” ha empezado a poderse decir en voz alta en lugares públicos; y aun así, en tantos. Tenemos el derecho de conocernos las unas a las otras en nuestra propia compañía; es el primer paso hacia la auto-definición.
También he llegado a apreciar y participar en trabajos de coalición, y creo que las coaliciones más fuertes son aquellas en que los participantes de la coalición provienen de comunidades de base fuertes, las conceptualicemos o no como separatistas. Sé que debemos ser conscientes de nuestros enemigos de forma interseccional (es decir, estar constantemente alerta respecto a la supremacía blanca, el colonialismo, el clasismo, el capacitismo y la misoginia). Y está claro que todas esas instituciones de la opresión existen dentro de nosotros, consciente o inconscientemente. Ser activista implica estar alerta respecto a tu propia psique, implica crecer y cambiar. Y aun así no quiero que la reacción a la opresión sea lo que define mi compromiso. Quiero trabajar por una visión de un mundo mejor.

·Eres una escritora y editora prolífica. Para mí, como para muchas otras mujeres, la cultura es un arma en sí misma, o como mínimo nos ayuda a hacer de nuestras propias experiencias de vida y nuestras relaciones un arma para combatir el patriarcado. ¿Cómo es el mundo del libro cuando hablamos de ser una mujer que escribe y edita, y sobre todo cuando eres lesbiana sin una pizca de arrepentimiento? ¿Cuál sería tu consejo para las jóvenes lesbianas como yo ahí fuera que sacamos nuestras propias palabras y nuestro propio arte ahí fuera pero seguimos asustadas e inseguras de nuestro propio poder?

El mundo del libro… depende de qué mundo del libro y en qué país. En Inglaterra, por ejemplo, las escritoras lesbianas blancas han tenido bastante éxito mayoritario. En Estados Unidos, no tanto. Pero aun así en Estados Unidos hay un buen número de editoras lesbianas; con mayor éxito en lo que respecta a la ficción de género (misterio, romántica, especulativa), pero también a la ficción “literaria”, la no ficción y la poesía. Hay una conferencia nacional anual específicamente para escritoras lesbianas (Golden Crown) y un buen número de otras regionales. Las conferencias literarias LGBT han sido, desde mi experiencia, acogedoras con la participación lesbiana. Que te publiquen cuando estás empezando es un problema; y la proliferación de plataformas en redes sociales lo hace más complicado, hace más difícil que se te oiga entre el ruido de fondo general.
Mi consejo para las jóvenes escritoras lesbianas: entrad en grupos de apoyo de escritura de otras escritoras lesbianas (u otros escritores con quienes sintáis un compañerismo). No tengáis miedo de empezar a compartir vuestras ideas e inspiración con el resto, y empezad a enviar vuestro trabajo a revistas y publicaciones que sean un reflejo de las comunidades de las que queráis ser parte. Algunas de mis amistades más maravillosas son con las escritoras lesbianas con las que “maduré” en los setenta; a menudo no estábamos en el mismo lugar al mismo tiempo, pero compartíamos el deseo de escribir abiertamente como lesbianas sobre la experiencia lesbiana (así como cualquier otra cosa que quisiéramos abordar). Jewelle Gomez, Gloria Anzaldúa, Dorothy Allison, Irena Klepfisz, Chrystos (y las escritoras que llegaron justo tras nosotras y antes de nosotras) le dieron un sentido a todo mi mundo. Así que encontrad vuestra cohort, haced vuestro trabajo, publicad tan pronto como podáis, no tengáis miedo de lo que pensáis, ni de que lo que el resto piense de vosotras. No os distraigáis con el ruido de Internet o la sensación de que no “estáis ahí fuera lo suficiente”. Escribir no es un trabajo fácil, pero si es lo que experimentáis como lo que necesitáis hacer, seguid trabajando.

·Hablando de libros ¿hubo uno que jugara un papel esencial en tu propio entendimiento de ti misma como la persona que eres hoy en día, una activista y creadora imparable?

La primera novela que leí de una lesbiana con temas “homosexuales” fue Nightwood, de Djuna Barnes; una visión inquietante y confusa de lo que pasa con la intimidad cuando se desprecia a las personas. Y después leí mucha literatura pulp, en la que las lesbianas siempre mueren o se vuelven hetero. Supongo que estas fueron formativas en el sentido de que determiné que escribiría una novela lesbiana con final feliz, y fui afortunada de publicarla con una de las primeras casas editoriales lesbianas, Daughters, Inc. en 1974. Después de eso, Zami, de Audre Lorde, y Les Guérillères, de Monique Wittig, fueron fundamentales para mi desarrollo como escritora. Oí´recitar a la gran poeta bisexual, Muriel Rukeyser, en una concentración contra la Guerra de Vietnam en 1968. Ella era la única mujer entre todos los tíos “guays”, y su determinación moral y su presencia (una emisaria de la conciencia del mundo de las mujeres) tuvieron un profundo efecto en mi capacidad de verme a mí misma como poeta y activista.

·Hoy en día, me da la impresión de que las redes sociales son para todos la principal fuente de conocimiento sobre política y sobre la sociedad, sobre nuestras propias identidades y resistencia también. Todos tendemos a organizarnos a través de las redes sociales, creamos conciencia a través de las redes sociales e incluso llamamos a la acción desde allí, también. Sin embargo, como la joven lesbiana y loca que soy, con algo de experiencia con la organización de las mujeres en un colectivo feminista local en mi ciudad en el pasado, me parece que nunca deberíamos olvidar el papel fundamental que juegan los encuentros comunitarios y el hecho de juntarse con otras mujeres que aman a mujeres para compartir nuestras experiencias, para auto-editar nuestros propios fanzines y para manifestarnos y protestar e incluso para llorar y rabiar juntas. ¿Cómo lo ves tú? ¿Es la escena política y activista muy diferente de como era cuando tú empezabas, y en qué crees que hemos mejorado y hay algo a lo que le estemos perdiendo el rastro?

Volvamos al final de mi anterior respuesta sobre Muriel Rukeyser. Es importante aparecer en persona. Internet está lleno de ruido. Sí, es mucho más factible que muchas más personas se enteren, así como ser consciente de muchas más cosas al mismo tiempo. Eso es importante. Pero dificulta la elección; somos individuos con energía limitada. Tenemos que elegir conscientemente donde queremos invertir esa energía y con quién queremos trabajar. A veces nos sobrepasa tanto la información que todo lo que Podemos hacer es firmar peticiones y ser testigos en la distancia. Es importante juntarse con otras personas y trabajar en cosas específicas. Nadie puede hacerlo todo, pero todo el mundo puede hacer algo. Tendemos a perder la noción de eso; y es una de las primeras lecciones del activismo: elige proyectos que puedas completar y sentirte orgulloso de haber participado en ellos.

·Por último, tengo curiosidad sobre tus próximos proyectos y libros. ¿Podrías hablarnos de alguna cosa en la que estés trabajando? Y ¿cuál es la frase o el mantra con la que te quedas cuando hablamos de resistencia lesbiana?

Actualmente estoy trabajando en una obra de teatro sobre los dilemas morales que confrontamos cuando nuestras personas cercanas (parejas, progenitores, hermanos, amigos) nos piden que les ayudemos a morir. Mi esposa, Susan, desarrolló demencia y un trastorno convulsivo el año vigésimo quinto que llevábamos juntas; y murió el vigésimo séptimo. La obra se inspira en mi experiencia con ella, y la experiencia de buscar consejo de muchas otras mujeres que han lidiado en sus propias relaciones con el derecho a morir. También voy a editar un número de Sinister Wisdom con Judith Katz sobre lesbianas judías el año próximo. Esos son mis dos proyectos principales; también tengo un par de libros de poemas en el ordenador, esperando a que los organice.
¿Un mantra? Llevo atascada en esta pregunta semanas. Porque no es una simple frase; es toda una vida de gestos e interacciones. Es Gloria Anzaldúa sentada en el suelo de su casa de Santa Cruz conmigo, dibujando una imagen del dios azteca que fue enterrado en trozos desmembrados y renació de nuevo entero, para ilustrar el reto que nosotras, como escritoras lesbianas, afrontábamos. Es mi compañera, Susan, después de que Lucy Jane Bledsoe viniera a casa la semana que Susan murió, y nos ofreciera una lectura privada; alzando los brazos de felicidad, diciendo “¡Tantas lesbianas!”. Es mi primera amante, de cuando teníamos 17 años, viniendo al funeral de mi madre sin que hiciera falta que yo se lo pidiera. Es el placer de ir al estreno fuera de Broadway de la obra de Jewelle Gomez, Waiting for Giovanni. Es mi amistad de 40 años con Dolphin, que pasa la mayoría de las noches de viernes conmigo desde que Susan murió. Son todas las conexiones; una letanía de escritoras lesbianas y amigas con las que he tenido el privilegio de conversar, y la profundidad de la amabilidad que nos hemos demostrado las unas a las otras. Ninguna frase sola lo abarca. Pero mantengamos siempre las banderas de la amistad y de la amabilidad a la vista.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Entrevista: Ángelo Néstore, poeta, actor, profesor y traductor

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Os traigo una entrevista con Ángelo Néstore, poeta, actor y profesor en el Departamento de Traducción e Interpretación de la Universidad de Málaga.

Actualmente co-dirige el Festival Internacional de Poesía de Málaga Irreconciliables y la editorial de poesía feminista La Señora Dalloway. Ha publicado Adán o nada (Bandaàparte Editores) y Actos impuros (Ediciones Hiperión, XXXII Premio de Poesía Hiperión).
Con dieciocho años se alzó con el Premio a la Mejor Interpretación Masculina en el Concurso Nacional de Teatro Vittorio Gassman de Roma. Su últimas obras teatrales son el monólogo en homenaje a Gloria Fuertes Esto no es un monólogo, es una mujer  (autor y director) y la pieza en solitario Lo inhabitable, en la que dialogan poesía, teatro y performance. Recientemente se le ha otorgado el Premio Ocaña a su trayectoria poética en el XXII Festival Internacional de Cine LGBT de Extremadura.

·Para mí, tu poesía aúna la Historia compartida y la individualidad única en un conjunto de versos que hablan, como pocas además de la Literatura pueden hacerlo, de una genealogía que retrocede muy atrás en el tiempo pero que se expresa en ansias y dolores contemporáneos. ¿Cómo ha sido el proceso de desarrollar tu propio estilo a la hora de escribir, y cómo ha cambiado todo desde que empezaste a hacerlo por primera vez?


Realmente, mi historia con la escritura es un poco peculiar porque comencé tarde, con 25 años. Empecé a escribir en castellano, lengua que aprendí con 21 años. En realidad, nunca me había lanzado a la escritura, ni siquiera en Italia, por ejemplo, el país donde pasé los primeros los 21 años de mi vida.
Tengo la sensación de que he ido acumulando dentro de mí durante todo este tiempo mucho material vital que de repente he lanzado al mundo, y realmente, al reflexionar sobre esto, sentía casi una frustración cuando me subía, por ejemplo, a un tren y de repente aparecía una imagen… Lo típico que nos pasa a las personas que escribimos. Pero trabajaba sobre todo con lo visual; recuerdo por ejemplo la imagen de una silla de plástico al lado de un árbol, de un olivo, en un tren, me preguntaba por qué había acabado allí, me inventaba una historia.
Quiero decir que en todo este recorrido vital nunca me había planteado que ese podía ser el germen de la escritura. Sin embargo, con 25 años, todo cambió y fue gracias a la traducción, porque traducir tiene mucho que ver con la interpretación, algo a lo que sí me he dedicado desde temprana edad; te metes en la piel de una autora y, de repente, eres esta autora en otro idioma. Empecé a traducir a María Eloy García, y después de traducirla, no conseguía quitarme la máscara; y me di cuenta de que quizás esa máscara me pertenecía a mí también.
Y a partir de ahí rescato todo un Universo que tenía dentro, y de la lectura. A mí, por ejemplo, me ha influenciado mucho la lectura de Pasolini, de Leopardi… sobre todo son referentes italianos, y desgraciadamente, masculinos todos; porque es lo que de pequeño leía en los libros de textos. Pero luego sí que empecé a acercarme a los feminismos a través de Virginia Woolf, que sé que es muy cliché, pero es verdad. A los 15 años leí a Virginia Woolf y empecé a hacerme preguntas como: ¿por qué no hay más mujeres?
Y allí emprendí este camino, que he llevado dentro hasta los 25 años. Por eso quizás en mi proceso creativo, en mi escritura, intento crear un puente entre estos distintos momentos de mi vida, que tienen que ver también con distintos momentos históricos y mi manera de abordar el Arte y la Poesía en un contexto distinto con respecto al español. Yo, de España, me sabe mal, pero prefiero ser honesto; era muy cateto, sólo conocía El Quijote. Y a partir de los 21 años fue todo leer, aprender el idioma… empezar a construir mis referentes. Pero ya podía empezar a construir desde una visión un poco más crítica.

·Pero no podemos hablar de tu poesía sin hablar de la ruptura con la norma, de la honestidad de saber que o rompemos con el rol de género impuesto y con la imposición de la heterosexualidad, o nos rompen ellos a nosotras. ¿Hay algo que caracterice a la poesía queer, a la poesía LGTBI, esa poesía que va “más allá” del supuesto del binario hombre/mujer y del esquema heterosexual? ¿Qué crees que es lo más fundamental que la poesía puede aportarnos a las personas que nos salimos de esas normas, y viceversa?

Desde luego, yo no concibo la poesía (o mi manera de hacer poesía) sin que sea política. Porque en el momento en que abres una ventana hacia el mundo y decides compartir algo que tiene que ver con una reflexión, no es un texto espontáneo, sino que es un texto que surge a raíz de una reflexión y no puede no ser político. Es muy importante compartir. Y está claro que yo tengo otros textos que igual decido no compartir porque, aunque no pretendo que sean Universales, me gusta que los textos puedan trascender lo personal, y se conviertan en algo político. Y ahora más que nunca, después de lo que pasó anoche. La poesía queer puede poner de manifiesto los esquemas del poder normativo y patriarcal y poner en el centro otros sujetos que siempre han sido silenciados. Y que hoy en día, después de lo que pasó ayer, por ejemplo, en las Elecciones andaluzas, te das cuenta de que se siguen empleando como herramientas para obtener poder. Es decir, un partido como VOX ¿qué elementos, qué sujetos, utiliza para poder justificar su poder, o para poder adquirir un poder, que físicamente son escaños? Un discurso que va contra personas homosexuales, inmigrantes… Evidentemente, todo el tema también del machismo, contra las Leyes que tengan que ver con la Violencia de Género. Otra vez, se está intentando desplazar a estos sujetos.
Lo que creo que hace cada vez más necesaria la poesía queer es no sólo visibilizar, porque eso ya con el tema de las redes sociales y todo lo que se está haciendo, ya la convierte en una herramienta más; pero lo que puede hacer esta disciplina es dotar de un sentido político esta visibilización, esta reflexión.
Y sobre todo, vincular este empoderamiento a aspectos de la vida cotidiana. Porque la poesía muchas veces, la que yo hago, intenta recoger cosas que ocurren en la vida y ofrecer una visión, un punto de vista. Es como ver lo mismo pero desde otro prisma. Y la vida, desgraciadamente (y no), te da todos estos objetos a los que dirigir la mirada.

·A ese respecto ¿cómo ves el panorama actual del mundo editorial, literario y poético en lo que se refiere a la aceptación e incluso reconocimiento de poetas LGTBI, poetas queer? ¿Cómo de rígido es el molde que trata de aprisionarnos a quienes escribimos fuera de los márgenes, o nos lo hemos cargado ya?

Resultado de imagen de libros angelo nestoreNo, desgraciadamente, no. Aún estamos trabajando dentro de unos moldes rígidos en los que prima siempre, a nivel editorial, la venta. Prima el beneficio económico y todo se mercantiliza; lo estamos viendo, cómo se mercantiliza la poesía y cómo se convierte en un género de grandes ventas.
Sin embargo, también creo que aunque siga el sistema neoliberal muy vinculado a los círculos de producción de la poesía, y de difusión de esta, últimamente están naciendo propuestas muy potentes, contraculturales, y que apuestan por un cambio verdadero. Y por ofrecer miradas distintas.
Se me ocurren, por ejemplo, editoriales más pequeñas, lo que no significa que no sean editoriales que están luchando en esta dirección; harpo libros, ya lo dijo Casimiro Parker, saltadera, tránsito, Amor de Madre… las hay, hay realidades como estas, que existen y que están haciendo una labor impresionante.
Y también te digo una cosa que es verdad, y no me gusta mucho hablar de mí en ese sentido, pero el haber sido otorgado un Premio Hiperión, un premio canónico, mainstream, a un libro que se expresa en estas condiciones, es significativo. Está en un contexto temporal y político en el que ha sido posible colarse, porque para mí se ha colado. Y eso lo reivindico mucho.
Cuando me preguntas si ya nos hemos cargado estos moldes, pienso en algo que reivindica una autora estadounidense, Alison Bechdel, que lo hace desde su disciplina, el cómic, y aunque empieza desde los márgenes, con un discurso subversivo… ahora está dentro de la norma, quiero decir que trabaja desde allí. Y yo creo que eso es muy importante; y no podemos conseguir un cambio si no nos desplazamos también hacia la norma. Reventarla desde dentro, y con esto me refiero a darle la vuelta. Por eso me alegra, a través de este libro, haber llegado a una editorial mainstream; todo lo mainstream que puede ser el mundo de la poesía.

·Eres, además de poeta, actor, traductor, profesor y editor. A veces resulta desmoralizante querer dedicarnos en cuerpo y alma al mundo de las letras y de las artes en general, porque parece que no se puede vivir de esto; a mí, además, me llega a desanimar ser consciente del canon literario preexistente, ya que a veces parece que la única Literatura y el único Arte con mayúsculas sean los del varón blanco, occidental, heterosexual… ¿Qué nos dirías a todas aquellas personas que queremos dedicarnos de alguna forma a escribir, a editar (y auto-editar), al Arte en general? ¿Cómo ha sido tu experiencia como artista multidisciplinar, y cuál es para ti el futuro para este mundo tan rico pero al mismo tiempo tan obstaculizado a veces?

Yo, realmente, digo: más que multidisciplinario, lo llamaría transdisciplinario. Es intentar trascender el mismo concepto de disciplina. Por ejemplo, cuando hago una obra de teatro, para mí es poesía también; el primer libro tiene una estructura teatral. Intento pensar más allá de las etiquetas, mi manera de abordar la disciplina a la que me dedico es hacerlo desde este punto de vista transdisciplinar.
Y me lanzo muchas veces al vacío, porque este tipo de apuestas, como la última, Lo Inhabitable, si queremos integrarlo en una etiqueta, podría ser una obra de teatro, un recital escénico… aunque en realidad mezcla poesía, artes escénicas (teatro), performance… es una mezcla de todo, y también artes audiovisuales. Así que es muy difícil, desde luego, colocar este tipo de apuesta en festivales, porque ni es una obra de teatro ni es un recital.
Muchas veces el molde, como tú dices, obliga a poner una etiqueta; porque claro, tienes que comer, te tienes que mover, ponerlo en marcha. Pero, por otro lado, en mi caso recibo una buena respuesta. Es decir, que trabajemos yendo un poco más allá de las etiquetas, y lo propongamos como un ejercicio híbrido, porque mi concepción de la poesía, y del teatro, y de todo es híbrida. Y la gente se va abriendo a este tipo de propuestas.
Mi recomendación es siempre hacer lo que de verdad nos mueve, intentando obviar los obstáculos del sistema.

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·Co-diriges el Festival Internacional de Poesía de Málaga Irreconciliables, así como la editorial feminista La Señora Dalloway. ¿Qué es lo más importante que vienes aprendiendo de estos procesos de dar con otros autores, con otros escritores y poetas; qué te aportan fundamentalmente estos proyectos en los que te vienes embarcando?

Para mí, son los proyectos que me dan vida. Sobre todo, porque trabajo con personas estupendas; y hace que ese trabajo, la poesía, que muchas veces se relaciona con la soledad, ya no sea así, que se convierta de repente en una fiesta. Y la fiesta, la celebración, son algo muy importante en la vida; me he dado cuenta con estos procesos.
Como con el lanzamiento de un libro, que lo celebras, y formas parte de este camino con esta autora; como en un festival, que compartes espacio-tiempo con autoras.
Por eso, por un lado siento que estamos intentando romper, crear fisuras, dentro de la norma; y de la misma norma poética. Porque evidentemente estos mecanismos funcionan también dentro de los festivales de poesía, dentro del mundo editorial. A mí me produce placer crear estas fisuras, tanto dentro de las editoriales como de los festivales de poesía; y sí, nos encontramos con resistencia, pero por otro lado creo que ha sido tan enriquecedor, llevamos los proyectos con tanto entusiasmo… que, por parte de las instituciones, no hemos encontrado ningún tipo de resistencia.
Allí se instaura, y eso es lo bonito, una relación también de confianza y apoyo a la hora de realizar proyectos de tanta envergadura. Porque sobre todo el festival es un proyecto muy difícil de llevar para dos personas. Porque yo digo que co-dirijo, pero realmente también adelantamos dinero, es algo muy artesanal, en realidad. Y este matiz artesanal hace que sea aún más bonito.

·Últimamente me ronda mucho la cabeza la cuestión de las redes sociales, del papel que tienen estas a la hora de volver más accesible y hasta comunitaria la poesía, puesto que muchas más personas que empezamos “de cero” escribiendo podemos acceder a una visibilidad antes quizás reservada a aquel a quien le publicaban; además, parece que en el medio virtual más personas que escribimos desde la vivencia de resistir, desde la migración, la racialización, lo LGTBI y queer… somos leídas y escuchadas. Pero, al mismo tiempo, me preocupa que en las redes sociales cuente más lo que es rápido y fácil de consumir, lo que repite un mantra ya masticado y memorizado, que lo que de verdad nos conmueve y hace reflexionar. ¿Qué piensas tú de este fenómeno de la poesía en redes sociales?

La red social siempre se ha puesto otra etiqueta, porque claro, nos encantan las etiquetas. Hablo todo el rato en contra de ellas, porque desde la teoría queer, lo que se aplica al género se puede aplicar a todo. La etiqueta de la poesía de las redes sociales, que siempre se relaciona con algo de muy poca calidad, algo muy efímero.
Pero en realidad yo creo que las redes sociales son un medio de comunicación, y no tenemos que confundir el medio con el objeto. Yo he visto muchos libros impresos que tienen la misma o peor calidad. Es muy fácil encontrar el enemigo fuera, y eso, salvando la distancia, es lo mismo que hacemos con la homofobia, la xenofobia. Esto está mal, y fin. Y no, perdemos todos los matices; las redes sociales son un escaparate, he visto poemas muy buenos compartidos en las redes sociales, pero yo creo que estamos reflexionando sobre la función que tienen las redes.
Las redes sociales se suelen emplear cuando tienes poco tiempo, estás en un medio de transporte, cuando estás aburrida… es una forma de ver algo de manera rápida. Es otro tipo de poesía, de texto; otra que implica una reflexión más efímera. Lo que quiero decir es que las redes sociales, está claro, no están hechas para reflexiones más atentas, más elaboradas; sino para textos más efímeros, y sí que he visto textos potentes y muy buenos, pero no tienen el mismo gancho, o la misma facilidad para que alguien dé me gusta, o RT, o comente. Porque en este momento en que nos acercamos a la red social eso no es probablemente lo que estamos buscando.
Por eso, creo que se le está intentando otorgar un papel a las redes sociales que no tienen. Es más fácil que textos más sencillos tengan mayor repercusión ahí. Y yo no soy nadie para decir a la gente lo que tiene que hacer, los momentos en los que tienen que leer. Quién soy yo para decir eso.
Y creo que ahí está, probablemente, el fallo; en buscar en las redes sociales algo que no te van a dar. He hecho experimentos con mis propias redes, poniendo por ejemplo una foto, y plasmando un hecho en el texto, un texto sin reflexión; y tiene muchos comentarios, muchos me gusta. Pongo luego, por la tarde, un texto sobre la importancia de la lucha por la visibilización y la normalización del VIH y no tengo nada. Ningún tipo de interacción, de me gusta… de nada. Entonces esto es probablemente porque la gente que usa las redes sociales no quiere eso, acude para eso a un libro, a otro tipo de medio. Esa es de momento mi visión de las redes sociales. Quizás no tenemos que reincidir en ellas y en lo que lee la gente ahí, sino luego, trabajar desde un punto de vista más formal, desde la educación, para educar para leer otro tipo de texto. Pero no digamos no a las poetas de redes sociales, ni a nosotras, que las disfrutamos.
Para mí, por eso, la educación es la base; de hecho, este mes voy a cinco institutos, gracias a Cristina Consuegra, que es una gran cabeza cultural aquí en Málaga. Lo que estamos haciendo es promover un diálogo entre autoras e institutos, adolescentes. Allí sí que tenemos que trabajar; en vez de ir diciendo “es que la gente, en redes sociales…”, trabajando con los institutos. Tener la posibilidad de hablar con adolescentes de feminismos.

·Por último, te llevo a mi terreno: ¿me recomiendas alguna poeta lesbiana que, a tus ojos, esté pasando más desapercibida? Si quieres, también puedes hablarnos sobre algún proyecto futuro o en proceso que te ilusione especialmente. ¡Gracias!

Desgraciadamente las mujeres lesbianas han tenido muchos más problemas de aceptación dentro de los discursos normativos con respecto a los poetas hombres homosexuales, porque no sólo son homosexuales, sino también mujeres.
Ese es un gran tabú, una gran barrera que tenemos que conseguir romper ya, porque ha llegado el momento. Por eso, entre poetas lesbianas, te recomiendo a Sara Torres, que está a punto de sacar un libro nuevo. Berta García Faet, María Eloy-García y, por supuesto, a Violeta Niebla.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

#MesHistoriaLGTBI: Relacions sàfiques "al començament"

he estat llegint molt sobre història sàfica (de dones no heterosexuals) però entenc que no tothom té la capacitat o les energies per llegir llibres/mirar documentals/etc així que vaig a escriure una sèrie de textos sobre allò que he après d’història sàfica fins ara!

-al començament: hi ha multitud de llegendes sobre deesses que crearen la humanitat en absència d’homes. en textos indis sobre l’origen podem llegir sobre naixements que no provenen del sexe heterosexual estereotípic. hi ha una història sobre Aruna, déu del crepuscle, que es converteix en dona per assistir a una celebració en la qual les dones ballen nues. Aruna manté relacions sexuals amb dues dones i dóna a llum a una criatura de cadascuna.

en una llegenda japonesa, Ama no Uzume fa que la llum del Sol torni a la Terra aconseguint que la deessa del Sol, Amaterasu, isqui de la seva cova. Com aconsegueix Ama no Uzume que Amaterasu isqui de la seva cova? mostrant-li els fits, quasi els genitals també.

després hi ha les Amazones. les històries sobre les Amazones provenen del Nord d’Àfrica, de l’Est d’Europa, del Centre d’Àsia, d’Índia, de Xina i de Mongòlia. les Amazones són conegudes pel seu poder militar, la seva virginitat i l’absència d’homes en les seves comunitats. però mantenien les Amazones relacions sàfiques les unes amb les altres?

un explorador del segle XVI contava una història sobre el Riu Amazones en la qual hi vivien dones que no comerciaven amb homes i que es casaven les unes amb les altres.
així que les històries sobre dones independents i autònomes tenen una reminiscència de relacions sàfiques.

entrant ara en la mitologia grega, hi ha una història sàfica sobre la nimfa Cal·listo. Cal·listo era la favorita d’Artemisa, i per aconseguir atraure-la, Zeus hagué de transformar-s’hi en la deessa. fins i tot Plató, en la misògina Antiga Grècia, conta un mite que podria tindre reminiscències de relacions sàfiques: els primers éssers humans eren dues persones enganxades per l’esquena, i una volta Zeus s’enfadà i els dividí en dos. alguns d’aquests primers éssers humans eren dues meitats del mateix gènere i alguns eren dues meitats de diferent gènere, i es buscaven els uns als altres.

però més enllà dels mites i llegendes, què hi ha de l’evidència històrica de les relacions sàfiques al començament?

l’antropòloga Evelyn Blackwood manté que es donaven relacions sexuals entre dones en les primeres societats. les dones Azande, en Àfrica, sovint mantenien relacions sexuals amb altres dones Azande tot i estar casades amb homes; aquestes dones eren les seves co-esposes. les relacions sexuals entre co-esposes podrien haver tingut lloc en més societats africanes: Nube, Haussa, Nyakyusa.

les relacions sexuals entre aquestes dones eren sovint part d’un ritual d’iniciació que tenia lloc en els seus anys adolescents. al Sud de l’Àfrica, en la societat !Kung San, les noies participaven en jocs sexuals amb altres noies. al Centre d’Austràlia, joves amb relacions de parentesc que més tard es convertirien en cunyades tenien sexe amb un penis artificial i fins i tot es tocaven el clítoris les unes a les altres.


totes aquestes històries, tant els mites com les llegendes i l’evidència històrica, són totes prova de que les relacions sàfiques existien “al començament”.

Entrevistando a la Resistencia: Lydia Havens, poeta

En la onceava entrega de la sección Entrevistando a la Resistencia, en que entrevisto a activistas, artistas y, en la mayoría de los casos, ambas; os traigo una entrevista con Lydia Havens, poeta (Twitter: @lizardhavens / Instagram: @lizardhavens). ¡Podéis conseguir su poemario completo, "Survive Like the Water" (en inglés), aquí!

También he publicado la entrevista en inglés para que todas podáis leerla en ambos idiomas. ¡No soy traductora profesional, pero lo he hecho lo mejor que he podido!


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1. Mi verso favorito tuyo dice: “Los hombres me llaman sexy de la misma forma en que me avisan de que me sangra la nariz”. Esto me hace pensar mucho en la misoginia, la (hiper)-sexualización y la deshumanización. ¿Cuál es, para ti, el problema principal con cómo los hombres tratan a las mujeres en un mundo patriarcal? ¿Cuál es, para ti, la clave para construir relaciones, tanto sexuales como románticas, en las que la compasión y el respeto sean la clave en vez de la violencia y el poder?

Desde mi experiencia personal (lo que no quiere decir que este sea el caso para todo el mundo), el mayor problema ha consistido en todas las formas en que los hombres pueden desautorizarme. A menudo los hombres desautorizan mis talentos y habilidades cuando se trata de mi trabajo. A menudo los hombres desautorizan mis experiencias y emociones cuando se trata del hecho de que soy superviviente de trauma (y cuando se trata sencillamente del hecho de que soy una persona más joven que se identifica y se presenta de forma “femenina”). Esto puede ser molesto y exasperante si tengo suerte, y directamente peligroso si no la tengo. Me han amenazado por tener demasiada ambición, y me han amenazado por sentir demasiado. Así que, quizás, mi problema principal ha sido que no importa cómo me presente, normalmente no me siento a salvo. Creo que la compasión es normalmente la solución “fácil” –muchos hombres en mi vida no asociaban o todavía no asocian la compasión con la masculinidad o con “ser un hombre”, lo que creo que contribuye en gran medida a la misoginia.


2. ¿Qué influencias, qué temas han conformado tu acercamiento tanto al feminismo como a la “mujeridad”?

De hecho, recientemente he salido del armario y he empezado a identificarme públicamente como persona no binaria, así que no creo que pueda verdaderamente hablar de lo que la “mujeridad” ha llegado a significar para mí. Pero mis mayores influencias en mi feminismo y en mi “feminidad” son las mujeres que me han criado, y mi comunidad. Mi madre nos crio a mi hermana y a mí completamente sola durante alrededor de 5 años, todo mientras trabajaba a jornada complete como abogada de oficio. Mi abuela fue profesora de inglés durante 40 años, y ahora invierte su tiempo en un voluntariado como mentora para niños y niñas de acogida. He crecido a base de historias sobre todo lo que han superado, tanto en sus lugares de trabajo como en sus vidas personales. Ahora mismo trabajo como Mánager de Comunicación & Eventos para una organización literaria sin ánimos de lucro dirigida principalmente por mujeres y personas no binarias. Antes de eso, trabajaba para otra organización literaria sin ánimos de lucro que hacía un montón de necesario trabajo de activismo, tuviese que ver o no con la poesía. Ha sido ese tipo de trabajo lo que me ha influenciado más como feminist y activista, y las personas que había detrás. Me gustaría dar algunos nombres: Sarah Gonzales, Teré Fowler-Chapman, Tara Lzicar, Cheryl Maddalena, Kate Lange.

Creo que mi feminismo está directamente relacionado con mi identidad: soy superviviente de trauma, convivo con “trastornos mentales” y soy “queer”, y eso me ha influenciado definitivamente, pero también lo han hecho las partes más privilegiadas de mi identidad. Soy una persona blanca, capacitada físicamente, he fluctuado entre diferentes posiciones de clase un par de veces en mi vida, y a pesar de que soy una persona no binaria, la mayoría del tiempo todavía “paso” públicamente como mujer cisgénero. No quiero sencillamente luchar por los derechos de las personas que se parecen a mí –quiero luchar por los derechos de todas las personas que todavía necesitan derechos.


3. En tu poema “Chica” Es El Color Más Cálido, nos encontramos con el verso: “dos chicas besándose en París, ignorando la política que hay en esto.” Esto me hace pensar en si podemos encontrar un cierto equilibrio entre admitir que todo arte es político y no debemos fingir lo contrario, y encontrar un lugar de confort donde podamos sencillamente existir sin seguir luchando más de lo que ya lo hacemos sencillamente existiendo. ¿Qué piensas sobre esto? ¿Es posible conseguir ese equilibrio?

Con ese verso en particular, en realidad no estaba pensando sobre cómo el arte puede ser político –estaba pensando sobre cómo sencillamente existir puede verse como algo político. Recuerdo que, después del tiroteo de Pulse en Orlando, estaba hablando con alguien a quien conocía de mi infancia sobre las acciones que podía llevar a cabo como una persona blanca, cisgénero y heterosexual, y contestó: “Sencillamente odio la política. No quiero involucrarme en nada más desastrado que mi propia vida.” Esa respuesta fue por supuesto exasperante, pero también fascinante de cierta manera, para mí. Como persona “queer” nunca he pensado en esto como en la política; siempre he pensado en ello como en mi experiencia de vida, y la experiencia de vida de otras personas en la comunidad LGBT+ (y en el caso del tiroteo de Pulse, se trataba de la experiencia de vida de las personas LGBT+ racializadas).

Así que aunque los derechos LGBT+ casi siempre se enlazan directamente con la política, yo siento que mi existencia como una persona que no es cisgénero, que no es heterosexual no siempre tiene por qué ser política. La mayoría del tiempo, sencillamente estoy existiendo.


4. ¿Cómo te diste cuenta de que no eras heterosexual? ¿Qué le dirías a una persona más joven que se da cuenta de lo mismo, que se siente sola, aislada…? ¿Cómo intentarías transmitirle algo de esperanza, apoyo, e incluso algo del deseo de luchar contra este mundo heteronormativo?

Me di cuenta de que no era heterosexual a una edad bastante temprana –alrededor de los 12 o así. Crecí alrededor de algunas familiares y amigas de la familia que no son heterosexuales, y que fueron lo bastante maravillosas como para tomarse el tiempo de contestar muchas preguntas que yo tenía sobre mi propia sexualidad. Me identifiqué 100% como persona “gay” durante bastante tiempo, pero me di cuenta hará un año y medio de que eso no era necesariamente cierto para mí, así que me he identificado como bi desde entonces. Salir del armario a una edad tan temprana mientras asistía a una escuela de secundaria bastante conservadora no fue… la experiencia más agradable. Me enfrenté a mucha homofobia verdaderamente violenta (en lo que no voy a entrar ahora), pero ahora me hallo en un lugar en mi vida en el que puedo, mayoritariamente, ser quien soy sin miedo. Ese es un enorme privilegio que trato de no dar por hecho.

Lo que les diría a personas más jóvenes que estén enfrentándose a problemas similares sería: no le debéis a nadie una explicación sobre quiénes sois, y a quiénes amáis, sobre todo si esa explicación os pone en peligro. No os sintáis obligadas a salir del armario, y recordad que no tenéis por qué salir del armario con todas las personas de vuestra vida. Encontraréis formas de amar quienes sois que serán calladas y discretas, y esas formas importan exactamente lo mismo que las ruidosas y orgullosas. Vosotras importáis, y nadie puede quitaros eso. Aferraos a vuestras heroínas LGBT+, pero encontrad a la heroína que hay en vosotras mismas, también.


5. Una de mis frases favoritas en el mundo, de Dunya Mikhail, dice: “Todavía siento que la poesía no es medicina –es una radiografía. Te ayuda a ver la herida y entenderla.” ¿Qué significa la poesía para ti, cómo te ayuda a seguir respirando, a mantenerte viva en un mundo tan duro, tan cruel?

¡De hecho, acabo de terminar un proyecto para una clase que habla sobre exactamente esto! Empecé a escribir poesía en un momento de mi vida que era increíblemente oscuro y estaba lleno de tragedia, como un medio para intentar entender esas tragedias. La escritura se convirtió muy rápidamente en un medio de supervivencia para mí, también, y en un medio para sentir que se me escuchaba. Siempre he tenido una voz, pero la poesía me enseñó cómo utilizar esa voz. Así que ahora, como persona adulta, me he dado cuenta de que no creo que pudiese sobrevivir sin escribir (o podría, pero sería sencillamente absolutamente lamentable para mí). La poesía está conectada con tantas de las cosas buenas que están presentes en mi vida actual: he conocido a todas mis mejores amigas a través de la poesía. Cuando la gente les pregunta a mis padres lo que su hija mayor hace, dicen: “Es poeta” con orgullo. He encontrado mi mayor felicidad a través de la poesía, y mirando en retrospectiva, sinceramente no estoy segura de si seguiría viviendo si no hubiera empezado a escribir y recitar poesía de forma tan febril. La poesía me encontró cuando lo necesitaba totalmente, y me ha ayudado a sobrevivir, pero también a vivir, desde entonces.


6. ¿Cómo te sientes al escribir poesía en este momento, en un mundo completamente dominado por escritores hombres pero que, al mismo tiempo, está siendo testigo del nacimiento de tanta poesía escrita por mujeres y personas alineadas con la “mujeridad” marginadas por la sociedad?

Jaja, a veces puede ser un poco frustrante si hablo con sinceridad. Ha habido tantos momentos en los que los hombres han recibido reconocimiento por mis éxitos como poeta (otros poetas, que sucede que son hombres, unos pocos profesores/mentores –incluso mi padre en algún momento, y mi padre no es un escritor de ningún tipo), o he trabajado en proyectos con poetas hombres en los que han acabado siendo ellos los que han recibido la mayoría del reconocimiento y la gloria. Pero también he tenido la suerte suficiente como para convertirme en parte de una comunidad verdaderamente maravillosa de mujeres/personas de género disconforme/personas no binarias/personas “femme” poetas, y aunque la mayoría del tiempo estamos sencillamente creando vínculos a partir de nuestras frustraciones y agotamiento a raíz de estos problemas compartidos, creo que estamos haciendo un trabajo increíble aun así. Algunas de las poetas más espectaculares que conozco no son hombres, y sucede que todas ellas son algunas de las poetas más infravaloradas que conozco, también.

Me gustaría finalizar esta conversación con una lista de mujeres/personas de género disconforme/personas no binarias/personas “femme” poetas que verdaderamente adoro (la cual está totalmente abreviada, y si pudiera sencillamente me pasaría todo el día siguiente dando nombres): Dorothy McGinnis, Linette Reeman, Alexa Lemoine, Faith Culhane, JohnQ, Sara Mae, Jess Rizkallah, Talicha Johnson, Taylor Steele, Cecily Schuler, and Evander Meraki.

Interviewing Resistance: Lydia Havens

As some of you already know, I'm currently interviewing artists, activists and mostly, both. This week I'm posting an interview with the poet Lydia Havens (Twitter: @lizardhavens / Instagram: @lizardhavens). You can get their full-length collection, Survive Like the Water, here!

I'll also post the interview in Spanish so you can all read it in both languages. I'm not a professional translator, but I tried my best!


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1. My favourite poetry line of yours says: "Men call me sexy the same way they tell me when my nose is bleeding". This makes me think a lot about misogyny, (hyper)sexualization & dehumanization. Which is, to you, the core of the issue of the way men treat women in a patriarchal world? Which is to you the key to building relationships, both sexual & romantic, in which compassion & respect are the key instead of violence & power?

In my personal experience (this is not to say this is the case for everybody), the biggest issue has been all the ways I can be undermined by men. My skills and abilities are often undermined by men when it comes to my work. My experiences and emotions are under often undermined by men when it comes to my being a trauma survivor (and when it comes to my just being a younger femme-identifying and presenting person). This can be annoying and infuriating if I'm lucky, and outright dangerous if I'm not. I've been threatened for being overly ambitious, and I've been threatened for being overly emotional. So, perhaps my biggest issue has actually been that no matter how I present myself, I usually do not feel safe. I think compassion is usually the "easy" solution—many men in my life did not or still do not associate compassion with masculinity or "being a man", which I think is a great contributor to misogyny. 


2. Which influences, which issues have shaped your approach to both feminism & womanhood?


I actually recently came out and started publicly identifying as non-binary, so I don't think I can really talk about what womanhood has come to mean to me. But my biggest influences in my feminism and my femme-ness are the women who raised me, and my community. My mother raised my sister and me completely on her own for about 5 years, all while working full-time as a public defender. My grandmother was an English professor for 40 years, and now volunteers her time as a mentor for children in foster care. I've grown up on stories about all that they've overcome, both in the workplace and their personal lives. Right now I work as the Communications & Events Manager for a literary non-profit that is run mostly by women and non-binary folx. Before that, I worked for another literary non-profit that did a lot of incredibly necessary activism work, whether or not it had to do with poetry. It's been that kind of work that's influenced me the most as a feminist and an activist, and the people behind them. If it's ok, I want to name a few names: Sarah Gonzales, Teré Fowler-Chapman, Tara Lzicar, Cheryl Maddalena, Kate Lange. 


I think my feminism is directly linked to my identity: I'm a mentally ill, queer trauma survivor, and that's definitely influenced me, but so have the more privileged parts of my identity. I'm white, I'm able-bodied, I've fluctuated between class standings a couple times in my life, and even though I'm non-binary, a majority of the time I still publicly "pass" as a cis woman. I don't want to just fight for the rights of people who look like me—I want to fight for the rights of everybody who still needs rights.


3. In your poem "Girl is the Warmest Color", we encounter the line: "two girls kissing in Paris, ignoring the politics in this". This makes me think of wether we can find some balance between admessing that all art is political & we musn't pretend otherwise, & finding a place of comfort where we can just exist without fighting any more than we already do just by existing. What are your thoughts on this? Is it possible to achieve this balance?

With that line in particular, I wasn't really thinking about how art can be political—I was thinking about how just existing can be seen as political. I remember after the Pulse shooting in Orlando, I was talking to someone I knew from my childhood about the action I believed they could take as a white cis straight person, and they replied, I just hate politics. I don't want to get involved in anything messier than my own life. That response was of course infuriating, but also sort of fascinating to me. As a queer person I've never thought of this as politics; I've always thought of it as my livelihood, and the livelihood of other folx in the LGBT+ community (and in the case of the Pulse shooting, it was about the livelihood of LGBT+ folx of color). 


So while LGBT+ rights are almost always directly linked to politics, I feel like my existence as a non-straight, non-cis person doesn't always have to be political. Most of the time, I'm literally just existing. 


4. How did you realize you weren't straight? What would you tell a younger folk who realizes the same thing, who feels alone, isolated...? How would you try to give them some hope, support, & even some will to fight this heteronormative world?

I realized I wasn't straight at a fairly early age—around 12 or so. I grew up around a few relatives and family friends who aren't straight, and were wonderful enough to take the time to answer a lot of questions I had about my own sexuality. I identified as 100% gay for quite a while, but realized about a year and a half ago that that wasn't necessarily true for me, so I've identified as bisexual since then. Coming out at such an early age while going to a pretty conservative middle school was not... the most pleasant experience. I faced a lot of really violent homophobia (which I won't get into here), but now I'm at a place in my life where I can, for the most part, be who I am without fear. That's a huge privilege I try not to take for granted. 


What I would tell younger folk who are facing similar struggles is: you do not owe anybody an explanation about who you are, and who you love, especially if that explanation puts you in danger. Don't feel obligated to come out, and remember you don't have to come out to everybody in your life. You will find ways to love who you are that are quiet and discreet, and those ways matter just as much as the loud and proud ones. You matter, and nobody can take that away from you. Hold onto your LGBT+ heroes, but find a hero in yourself, too.


5. One of my favourite quotes ever, by Dunya Mikhail, says: "I still feel that poetry is not medicine - it's an X-ray. It helps you see the wound & understand it." What does poetry mean to you, how does it help you keep breathing, stay alive in such a harsh, cruel world?

I actually just finished a project for a class that talks about exactly this! I started writing poetry at a time in my life that was incredibly dark and full of tragedy, as a means to try and understand those tragedies. Writing very quickly became a means to survive for me, too, and a way for me to feel heard. I've always had a voice, but poetry taught me how to use that voice. So now, as an adult, I've come to realize that I don't think I could survive without writing (or I could, but it'd just be absolutely miserable for me). Poetry is connected to so many of the good things present in my current life: I met all my best friends through poetry. When people ask my parents what their oldest child does, they say "She's a poet" with pride. I've found my greatest joys through poetry, and looking back, I'm honestly not sure if I'd still be alive if I hadn't started writing and performing poetry with such feverishness. Poetry found me when I absolutely needed it to, and it's helped me survive, but also live, ever since.


6. Finally, how does it feel to write poetry at this time, in a world fully dominated by men writers but that, at the same time, is witnessing the birthing of so much poetry written by marginalized women & women-aligned folks?

Haha, sometimes it can be a little frustrating if I'm being honest. There have been so many moments when men have been given credit for my successes as a poet (fellow poets who happen to be men, a few teachers/mentors—even my dad at some point, and my dad's not a writer of any sort), or I've worked on projects with male poets where they've ended up getting most of the credit and glory. But I've also been lucky enough to become a part of a really wonderful community of women/gender nonconforming/non-binary/femme poets, and even though a lot of the time we're just bonding over our frustrations and exhaustions about this shared struggle, I think we're doing really incredible work regardless. Some of the most spectacular poets I know aren't men, and they all happen to be some of the most underrated poets I know, too.

If it's ok, I'd like to end this conversation with a list of women/GNC/NB/femme poets I really adore (which is totally abridged, and if I could I'd just spend the next day naming names): Dorothy McGinnis, Linette Reeman, Alexa Lemoine, Faith Culhane, JohnQ, Sara Mae, Jess Rizkallah, Talicha Johnson, Taylor Steele, Cecily Schuler, and Evander Meraki.